Metodología y criterios de intervención
El Proyecto Espino se desarrolla conforme a criterios técnicos de restauración ecológica, adaptados a las condiciones del entorno mediterráneo y orientados a garantizar la viabilidad a largo plazo de las actuaciones.
Las intervenciones se basan en la utilización de material vegetal autóctono y de origen controlado, priorizando especies propias del ecosistema de ribera y adaptadas a las condiciones edafoclimáticas del entorno del río Torote.
En este contexto, cabe destacar la incorporación de ejemplares procedentes del Programa Español para la Conservación y Mejora de los Olmos Ibéricos, impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Este programa ha permitido disponer de individuos de Ulmus minor resistentes a la grafiosis, contribuyendo a la recuperación de una especie históricamente presente en los sistemas fluviales de la Península Ibérica.
Asimismo, el proyecto se apoya en la colaboración institucional entre el Ayuntamiento de Daganzo de Arriba y el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA), que facilita el suministro de planta autóctona de calidad y origen certificado, reforzando el rigor técnico de las actuaciones.
La ejecución de los trabajos se completa con labores de mantenimiento y seguimiento, orientadas a favorecer el adecuado establecimiento de la vegetación y su evolución hacia un ecosistema estable y funcional, en coherencia con los objetivos de restauración planteados.
Entidades colaboradoras
El Proyecto Espino se desarrolla a través de un modelo de colaboración entre entidades públicas, privadas y sociales: