La
caza de la liebre con galgos, se remonta a la noche de los tiempos,
cuando el hombre tenía necesariamente que practicar la caza
para su sustento, utilizando los perros como colaboradores en estas
tareas. Hizo una selección de sus perros, y comprobó
que la raza más apropiada era el galgo, por su rapidez en la
carrera y tener una formación ósea más apropiada
para ello.
El pueblo de Daganzo tiene una gran tradición galguera.
Cinco perras criadas en nuestro pueblo, han sido campeonas de España
de galgos en campo y otras dos subcampeonas.
Esto demuestra la seriedad en el cuidado y selección de
los galgos. Hoy en día el término municipal esta acotado,
atreviéndome a calificar este Coto de Caza entre uno de los
mejores de la provincia.
Por tanto, existe, y ha existido siempre una gran afición
a esta clase de caza de liebres. Cuenta con unos cazaderos apropiados,
por sus condiciones geográficas, son terrenos rasos, salpicado
de cerros de poca altura, y, además, por su superficie de
4.325 Has. hace que el término sea de los de mayor extensión
del entorno.
Este coto de caza, fue promovido por la Sociedad de Cazadores
de Daganzo que es el que hoy en día continua. Comenzó
en la mitad de la década de los setenta, llevan, por tanto,
funcionando cerca de 30 años.
Esta Sociedad no tiene ánimo de lucro. Se pagan pequeñas
cantidades a los propietarios de las fincas, y la componen los aficionados
del pueblo, fundamentalmente, y algunos forasteros que han sido
admitidos.
La caza de liebre con galgos, que es como estas se cazan, se realizan
de la siguiente forma: Un grupo de personas, una a pie y otras a
caballo, van en "MANO" llevando dos galgos en una collera
o traílla. Como medida general no participan en cada carrera,
nada más que los dos galgos enlucidos en la collera. Cuando
se arranca la liebre, que casi siempre está encamada, hay
que dejarla tomar ventaja suficiente para comenzar la carrera, soltando
los galgos de la collera a continuación. Los caballistas
siguen ésta sin interferir en modo alguno y es cuando se
aprecian las cualidades de cada galgo, tanto en velocidad como fondo,
limpieza y duración de la carrera que en ocasiones puede
llegar a cuatro minutos. En
los campeonatos se ajustan a unas reglas específicas.
Asiste bastante público aficionado, que se sitúan
en la cima de los cerros y sitios más estratégicos
para presenciar las carreras. Estas personas algunas de ellas son
propietarios de los perros que corren comentándose los avatares
y actuación de los perros, así como el comportamiento
de la liebre.
En el coto de Daganzo se venían matando anualmente unas
400 ó 500 liebres. Hoy en día esta especie se ha reducido
sin saber las causas, a pesar de seguir acotados los terrenos.
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